La etimología de la palabra entusiasmo es iluminadora: en-theós. Sentirse poseído por un dios, pero a su vez, la palabra theós tiene su propia etimología: “lo enérgico”, “lo poderoso”.

La palabra dios, antes de ser un sustantivo, fue un adjetivo: lo divino. Una propiedad maravillosa que tenían ciertas cosas.

Siempre me han fascinado las personas que transmiten entusiasmo. Esto me ha llevado a preguntarme qué hay detrás de actitudes positivas, no solo frente a momentos difíciles, si no en todo tipo de circunstancias. ¿Acaso hay una componente genética que nos balancea a un lado o a otro? ¿Se puede cultivar el entusiasmo?

Durante las épocas alegres y positivas de nuestra vida, solemos afrontar el día a día con un entusiasmo espontáneo, que parece ser un rasgo de nuestra personalidad. En cambio, los momentos de mayor dificultad a nivel emocional o económico suelen atentar contra los deseos de luchar, y en ellos se encuentra la clave para salir adelante; ¿pero cómo superarlos?, seguramente, fijándonos en las propiedades maravillosas de TODAS las cosas.

Aquí os dejamos una entrevista sobre el entusiasmo en “El respeto”, el programa de radio del gran Pablo Fuente. Una charla sosegada y profunda sobre las claves de vivir la vida con ilusión, asombro y positividad.

Pincha aquí para ir al programa sobre el entusiasmo.

Comenta esta noticia¡No publicaremos tu email!